Considerar las comidas como momentos de encuentro, permite fomentar relaciones positivas entre los miembros de la familia y facilita:
- Estrecha vínculos y para fomentar la conversación y el cariño.
- Facilita la interacción y convivencia entre los miembros.
- Genera mejores patrones de alimentación.
- Disminución de síntomas depresivos.








